La temperatura aumenta pero afortunadamente, no hay lugar más fresco que nuestra propia casa. Y en medio de la pandemia que vivimos, nada mejor que quedarnos a disfrutar del clima desde aquí. Una vez que hayas terminado con tus pendientes del trabajo, se vale consentirte por las tardes con un postre o bebida que te relaje y sobre todo, sea muy fácil de preparar.
Por eso queremos recomendarte este postre de frutas para adultos que tiene todo el sabor de una margarita. Tequila y Triple Seco infunden las rodajas de sandía, que también reciben un shot de jugo de limón y una pizca de sal gruesa, ¿a poco no suena muy fresco y delicioso? Cuanto más tiempo se remoja la sandía, más sabroso es su sabor, así que seguramente disfrutarás más las rebanadas de al final.
Ingredientes:
– 1 sandía pequeña sin semillas, roja o amarilla, cortada en cuartos y cortada en trozos de 2.5 cm de grosor
– 1 taza de azúcar
– ¾ taza de agua
– ½ taza de tequila
– ¼ taza de triple sec
– 2 limones, cortados a la mitad
– Sal gruesa
1. Sirve la sandía en una sola capa en dos platos para hornear de 20 x 13 cm aprox.
2. Hierve el azúcar, el agua, el tequila y Triple Seco en una cacerola pequeña. Cocina y revuelve ocasionalmente hasta que el azúcar se disuelva, aproximadamente 1 minuto. Deja enfriar un poco.
3. Vierte el jarabe sobre las rodajas de sandía y refrigera por al menos 45 minutos.
4.. Retira la sandía del almíbar y colócala en un plato. Exprime los limones sobre la sandía y sazona con sal. ¡Sirve y disfruta!
Llegó el verano y no nos enteramos del paso de la primavera. Pero estamos dispuestos a aprovechar todo lo que sea posible aún estando en cuarentena. Tal vez eres de nuestro club y has aprendido a amar este tiempo en casa. No importa si tienes una rutina o no, pero estar en casa nos ha ayudado a ser más cuidadosos con nuestro tiempo y a apreciar cosas pequeñas.
El highlight de tu día pueden ser esas horas o minutos que puedes pasar en tu terraza, en las que el sol pega en la cara y nada más importa en el mundo que estar ahí. Sí sabes de qué hablamos: recargar pilas en el sol, absorber un poco de vitamina D, sentir calorcito y transportarte a otro lado por un ratito. Para esos momentos hicimos esta playlist que, en un descuido te tiene abriendo una cerveza…
Llegó el verano y no nos enteramos del paso de la primavera. Pero estamos dispuestos a aprovechar todo lo que sea posible aún estando en cuarentena. Tal vez eres de nuestro club y has aprendido a amar este tiempo en casa. No importa si tienes una rutina o no, pero estar en casa nos ha ayudado a ser más cuidadosos con nuestro tiempo y a apreciar cosas pequeñas.
El highlight de tu día pueden ser esas horas o minutos que puedes pasar en tu terraza, en las que el sol pega en la cara y nada más importa en el mundo que estar ahí. Sí sabes de qué hablamos: recargar pilas en el sol, absorber un poco de vitamina D, sentir calorcito y transportarte a otro lado por un ratito. Para esos momentos hicimos esta playlist que, en un descuido te tiene abriendo una cerveza…
El portobello es una especie de hongo que actualmente es considerado una superfood por su delicioso sabor y por todo el valor nutricional que aporta a nuestro sistema inmune, pues es rico en proteínas, calorías y minerales. Además cabe mencionar que goza de propiedades anticancerígenas.
Puedes comerlo salteado, horneado, a la parrilla o incluso crudo. Algunos chefs recomiendan limpiarlo con un papel húmedo, pues es una verdura que absorbe mucha agua, así como retirarle el tallo y las agallas para evitar un sabor amargo. Te compartimos unas recetas deliciosas que puedes seguir luego de limpiar tus portobellos.
Portobellos rellenos
Ingredientes:
4 portobellos
4 cdas aceite de oliva
1 diente ajo (previamente picado)
¼ taza cebolla morada (previamente picada)
½ taza zanahoria (previamente picada)
1 taza de quinoa (cocida)
½ taza de pimientos verde, rojo y amarillo (previamente picados)
1/8 taza de perejil (previamente picado)
1 cda jugo de limón
Sal y pimienta al gusto
Instrucciones:
Calienta el sartén con aceite de oliva a fuego lento.
Cocina y sazona los portobellos. Reserva.
En el mismo sartén agrega más aceite y fríe el ajo con la cebolla.
Agrega el resto de las verduras y quinoa. Sazona con el limón, sal y pimienta.
El portobello es una especie de hongo que actualmente es considerado una superfood por su delicioso sabor y por todo el valor nutricional que aporta a nuestro sistema inmune, pues es rico en proteínas, calorías y minerales. Además cabe mencionar que goza de propiedades anticancerígenas.
Puedes comerlo salteado, horneado, a la parrilla o incluso crudo. Algunos chefs recomiendan limpiarlo con un papel húmedo, pues es una verdura que absorbe mucha agua, así como retirarle el tallo y las agallas para evitar un sabor amargo. Te compartimos unas recetas deliciosas que puedes seguir luego de limpiar tus portobellos.
Portobellos rellenos
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4 cdas aceite de oliva
1 diente ajo (previamente picado)
¼ taza cebolla morada (previamente picada)
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1 taza de quinoa (cocida)
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1/8 taza de perejil (previamente picado)
1 cda jugo de limón
Sal y pimienta al gusto
Instrucciones:
Calienta el sartén con aceite de oliva a fuego lento.
Cocina y sazona los portobellos. Reserva.
En el mismo sartén agrega más aceite y fríe el ajo con la cebolla.
Agrega el resto de las verduras y quinoa. Sazona con el limón, sal y pimienta.
La meditación tiene muchos momentos, o «niveles». Hay momentos (o meditaciones enteras) que son muy activas, es decir, tenemos muchisisimos pensamientos y, aunque no los seguimos, sabemos que están pasando por ahí. No quiere decir que estás meditando mal o que no sirve esa meditación, simplemente quiere decir que tu mente está muy activa, que traes algunos estreses a flor de piel y no es tan fácil profundizar en tu práctica. No olvides: todas las meditaciones son buenas.
Pensemos en nuestra mente como un vaso con cerveza: hasta arriba está la espuma, donde hay muchos pensamientos (burbujas) y abajo, hay menos o incluso no hay burbujas. Digamos que la mente cuando estamos despiertos y funcionando es la espuma blanca, pero al entrar en meditación, vas bajando en ese vaso. Conforme meditas vas bajando y bajando en el vaso, perdiendo diálogos internos e ideas, hasta llegar a un punto donde no hay nada. Has trascendido.
Ese lugar de trascendencia es el lugar del que tanto hablamos donde está tu Ser en contacto con la infinidad creativa. Es ese lugar donde no tienes cuerpo, ni nombre, ni problemas, eres ESO, pura creatividad, paz y dicha. Entre más contacto tienes con esa fuente, se va quedando impreso en ti, y te transformas. Esos cambios los comienzas a notar incluso fuera de la meditación, así de mágico es.
Ahora, para lograr más de estas meditaciones profundas, es posible ayudar al cuerpo para que la mente llegue un poquito más fácil a este estado sin burbujas. Por lo que te damos las siguientes sugerencias con las que puedes mantener tu cuerpo un poco menos excitado para la hora que te sientes a meditar.
Qué comes
Alimentos ácidos, muy condimentados, picantes o muy grasosos, mantienen al cuerpo trabajando tiempo extra para poderse autorregular. No quiere decir que todos sean malos para la salud, pero si estás pensando en tu meditación, mantendrán al cuerpo muy activo y trabajando. Los horarios de comida también son importantes. Evita comer justo antes de meditar, si no, lo único que vas a sentir es cómo toda la sangre va a tu sistema digestivo a trabajar y no podrás enfocarte en tu práctica. También corres el riesgo de quedarte dormido.
Asanas
Hay posturas de yoga que nos ayudan a darle un break al cuerpo. Haz pequeños estiramientos y movimientos para relajar tu cuerpo, pero sin forzarlo a nada. Justo cuando empieces a sentir el estiramiento, regresa. No se trata de habilidad, solo de ir calmando a los sistemas. Aquí te sugerimos algunas poses que puedes hacer.
La respiración es uno de los puntos clave de la meditación. Puede que, precisamente, esa sea la técnica que utilizas para trascender. Por lo tanto, es importante que conforme se acerca el momento de meditar, comiences a poner atención en hacer respiraciones largas y profundas. Inhalar hasta inflar todos los pulmones y exhalar para sacar todo todo. Si harás posturas, es el momento perfecto para empezar a enfocarte en la respiración.
Aromas y sonidos
Para muchos, ciertos aromas y sonidos tienen un efecto relajante impresionante. Puedes apoyarte de velas, inciensos o sahumerios y una playlist relajante (como ésta) para entrar en ambiente y mood meditativo. Ve conociéndote y explora qué te hace sentir cada aroma y/o sonido, también puede ser que sea demasiado estimulante y sea mejor no usar nada de esto.
La meditación tiene muchos momentos, o «niveles». Hay momentos (o meditaciones enteras) que son muy activas, es decir, tenemos muchisisimos pensamientos y, aunque no los seguimos, sabemos que están pasando por ahí. No quiere decir que estás meditando mal o que no sirve esa meditación, simplemente quiere decir que tu mente está muy activa, que traes algunos estreses a flor de piel y no es tan fácil profundizar en tu práctica. No olvides: todas las meditaciones son buenas.
Pensemos en nuestra mente como un vaso con cerveza: hasta arriba está la espuma, donde hay muchos pensamientos (burbujas) y abajo, hay menos o incluso no hay burbujas. Digamos que la mente cuando estamos despiertos y funcionando es la espuma blanca, pero al entrar en meditación, vas bajando en ese vaso. Conforme meditas vas bajando y bajando en el vaso, perdiendo diálogos internos e ideas, hasta llegar a un punto donde no hay nada. Has trascendido.
Ese lugar de trascendencia es el lugar del que tanto hablamos donde está tu Ser en contacto con la infinidad creativa. Es ese lugar donde no tienes cuerpo, ni nombre, ni problemas, eres ESO, pura creatividad, paz y dicha. Entre más contacto tienes con esa fuente, se va quedando impreso en ti, y te transformas. Esos cambios los comienzas a notar incluso fuera de la meditación, así de mágico es.
Ahora, para lograr más de estas meditaciones profundas, es posible ayudar al cuerpo para que la mente llegue un poquito más fácil a este estado sin burbujas. Por lo que te damos las siguientes sugerencias con las que puedes mantener tu cuerpo un poco menos excitado para la hora que te sientes a meditar.
Qué comes
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Asanas
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Aromas y sonidos
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